sábado, 29 de octubre de 2016

Se consumó: el PSOE se une a Ciudadanos para hacer presidente del Gobierno a Rajoy

Con 170 síes, el popular Mariano Rajoy ha alcanzado de nuevo la presidencia del Gobierno de España. Además del PP, ha contado con el apoyo positivo de Coalición Canarias, Foro Asturias, Unión del Pueblo Navarro y Ciudadanos.

Estos votos, a todas luces insuficientes, en esta segunda sesión de investidura han tenido que contar con la inestimable y "responsable" colaboración a cambio de nada del PSOE. Ya lo decidió el Comité Federal que descabezó al secretario general, Pedro Sánchez. El hasta hoy diputado ha renunciado a su acta de diputado: primero, porque se debía al PSOE y segundo por sus convicciones de no investir a Rajoy.

El resto de la Cámara (Unidos Podemos, PNV, ERC, CiU, Bildu, Compromís y Nueva Canarias) ha votado en contra, así como 15 díscolos del PSOE que también ha votado no a Rajoy.  En total 111 noes se ha llevado el presidente, el más bajo número de negativas en toda la historia de la democracia española.

A día de hoy ya hay presidente, que es Mariano Rajoy. Habrá que esperar hasta el jueves 3 de noviembre para que se sepa los integrantes del nuevo ejecutivo. Al parecer, no corría tanta prisa el formar un nuevo gobierno tanto en cuanto Rajoy necesita cinco días más, a pesar de haber tenido más de 300 días para pensarlo.

La legislatura se espera que no llegue a los cuatro años, por varios motivos: primero, porque no tiene la mayoría suficiente para hacerlo (le faltan 6 votos); segundo, porque Rajoy ha dejado claro que no va a tocar nada de lo hecho hasta ahora; y tercero, el principal partido de la oposición, el PSOE, está ahora mismo en transición y un adelanto electoral cogería a los socialistas con el pie cambiado.

El tiempo dirá cuánto durará esta XII Legislatura. Dure lo que dure esperemos que se cumpla aquello que tanto ha defendido el líder de Ciudadanos, Albert Rivera: "se acabó ningunear al Parlamento" porque contará con la mayoría. Pero claro, cabe la posibilidad de veto del Gobierno en caso de aumento de gasto...

(Foto: el diario.es)




martes, 11 de octubre de 2016

Una gestora para llevar a Rajoy a la Moncloa

Los críticos que dimitieron en bloque y todos los que le respaldaron se salieron con la suya, que no era otra que destronar al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.

El barón asturiano Javier Fernández preside la gestora que ahora mismo lleva las riendas del Partido Socialista, su mano derecha no puede ser otro que alguien cercano a la presidenta andaluza Susana Díaz, Mario Jiménez que es el portavoz del PSOE en el Parlamento de Andalucía.

Pero el foco no está en quién manda ahora, sino qué va a hacer el PSOE en estos momentos respecto a la gobernabilidad de España. Una vez echada por tierra la tesis de Pedro Sánchez de un gobierno alternativo al de Rajoy, no le queda otra que elegir entre continuar con el no e ir a terceras elecciones o abstenerse y que gobernara Rajoy y el PP.

Javier Fernández ya se ha pronunciado, de forma individual porque aún no se ha tomado la decisión definitiva: aboga por una abstención técnica para evitar las terceras elecciones que nadie quiere y que el PP la desea porque le beneficia aunque puertas hacia afuera digo que no.

En unos días habrá un comité federal que decidirá la postura socialista. Hoy por hoy se da por hecho que se abstendrá.

Desde el punto de vista institucional el Jefe del Estado ha fijado la ronda de contacto con los representantes políticos el lunes 24 y martes 25 de octubre. En ella verá la posibilidad de que haya alguna candidatura que pueda tener los apoyos necesarios. Las sesiones de investidura se iniciaría el 26 o 27 de octubre. El límite legal es el 31 de octubre. En caso de que no se obtuviera los apoyos necesarios, el 1 de noviembre se publicaría el decreto de disolución de las Cortes.

  




viernes, 30 de septiembre de 2016

Golpe a la cúpula del PSOE sin una propuesta de gobernabilidad

Juego sucio. De esta forma se puede calificar lo que está pasando en el PSOE, donde 17 integrantes del Comité Federal han dimitido en bloque con el propósito de derrocar a Sánchez y que dimitiera. Le han salido rana el asunto.

Vamos por parte. Desde distintos sectores fácticos del país han intentando y lo siguen haciendo, recaer el peso de la ingobernabilidad en el PSOE. Ya lo hemos dicho por activa y por pasiva, sin contar con el PSOE, el Partido Popular tiene 95 diputados con los que negociar la gobernabilidad. Pero claro, no quieren mover ficha, porque los populares sólo firman con "constitucionalistas", es decir, Partido Popular, Ciudadanos y Partido Socialista. Tan constitucionalista es el PP como es Unidos Podemos, por mucho que les moleste. 

Son constitucionalistas porque sólo se fijan en el artículo 2 "la nación española" ¿y qué pasa con los artículos de derecho a una vivienda, a la educación gratuita o sanidad universal? Estos artículos no interesan ni a PP ni a Ciudadanos, y a la vista está porque desprecian al resto de partidos.

Pero volvamos al asunto, ante esta situación de precipicio donde el PP ha querido colocar al PSOE, los socialistas se debatían en qué hacer. Mucha presión interna y externa, de los poderes fácticos. Ya con las elecciones de 20D el PSOE lo dejó claro, NO al PP. 

Es cierto que tras el 26J el PP ha mejorado la situación y está más cerca de alcanzar el poder, pero no le dan los números porque Rajoy se ha negado, siquiera hablar, con los nacionlistas catalanes y vascos. Tras la celebración de las elecciones vascas y gallegas, se vería qué podía hacer el PSOE. 

Pedro Sánchez lo había dicho por activa y por pasiva: No a terceras elecciones y no a un gobierno del PP que mantuviera las nefastas políticas neoliberales que han llevado a millones de españoles a la pobreza, precarización y a otros tanto a aumentar sus cuentas de resultados (han subido el número de millonarios en España según los datos oficiales).

Si Rajoy sólo contaba con 170 apoyos, aún quedan 180 escaños que le han dicho que no. El secretario general socialista propuso formar un gobierno alternativo al PP, un gobierno de cambio, junto a Unidos Podemos y Ciudadanos. Lo dejó claro: "no sólo depende del PSOE, también de estos dos partidos que tienen vetos cruzados". El gobierno alternativo es posible, tanto con estos dos partidos como uno de izquierda de PSOE y Unidos Podemos que alcanzaría los 156 escaños, y que contaría con 20 síes más. 

El quid de la cuestión está en la celebración del referéndum de autodeterminación en Cataluña: es una línea roja que ni ERC ni Convergència quieren bajar. El propio PSOE se ha negado al referéndum y tiene su propuesta de reforma constitucional encaminándola a un modelo de corte federal.

Sánchez defiende este gobierno alternativo, y otros prefieren una abstención al PP para que Rajoy gobierne. Lo que nadie quiere es que haya terceras elecciones. El triple no no es posible. El secretario general, tras la debacle electoral del 25S, dijo que tenían que ser los militantes los que decidieran qué hacer. 

Entre tanto, en los últimos días se han precipitaron los acontecimientos con la mencionada dimisión en bloque de los 17 críticos. No entendemos qué pretenden estos críticos, que muchos los sitúan en la órbita de la presidenta andaluza Susana Díaz. Si lo que querían era desbancar a Sánchez no le han salido la jugada en su totalidad, tanto en cuanto sigue el secretario general. Todo ello a expensas de convocar un congreso para elegir nuevo secretario general y que los militantes socialistas se posicionaran.

El gran perjudicado no es Sánchez, sino el PSOE, la nefasta imagen que se está dando. Una cosa es discrepar y otra usar malas artes para desbancar a un líder. Si discrepan, que presenten un candidato, que presenten una propuesta y que se mojen en su postura de gobernabilidad: apoyo al PP, gobierno alternativo o ni una ni otra, por lo tanto, a terceras elecciones. 

Ese escenario de terceras elecciones es el denostado por todos, aparentemente. 

domingo, 18 de septiembre de 2016

"La democracia exige un Gobierno de progreso" PSOE, Ciudadanos y Unidos Podemos

Nos hacemos eco de un artículo de opinión publicado en Contexto y Acción el domingo 18 de septiembre, por el periodista Bonifacio de la Cuadra. Se titula "La democracia exige un Gobierno de progreso" y se puede resumir en cómo PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos deben pactar un acuerdo de mínimos sin Rajoy y potenciarlo en el Parlamento.
Se pongan como se pongan los partidos que examinan con exquisitez al adversario para fijar líneas rojas que le resulten insuperables, es del todo posible establecer ahora en España un Gobierno de progreso, aglutinado en torno a planteamientos políticos que, para no entrar en detalles, pueden consistir en lo contrario de lo que ha sido el Gobierno del PP presidido por Mariano Rajoy. El apoyo parlamentario y, en su caso, el control, potenciará democráticamente ese Ejecutivo.
Claro está que un programa de Gobierno avanzado puede contener otros ingredientes que no se reduzcan a enmendarle la plana al Ejecutivo saliente. Pero la realidad electoral del 26J y el agrupamiento de escaños en la segunda sesión de investidura, mediante los 180 noes a Rajoy frente a los 170 síes, pone muy fácil el camino para un acuerdo político, si los líderes de la oposición son capaces de concentrarse en esa realidad aritmética y extraer de ella las convenientes consecuencias políticas, sin distraerse, por el momento, con aspiraciones más ambiciosas. El tiempo permitirá ampliar los objetivos. (En cuanto a un eventual Gobierno con solo 85 escaños, ahí está el ejemplo --entre otros-- de Ada Colau, que gobierna, y bien, el Ayuntamiento de Barcelona con 11 de los 41 concejales de ese municipio).
Puede ocurrir que las fuerzas secesionistas exijan compromisos inminentes y no les convenza el argumento de que el desalojo de Rajoy ya es para ellos un avance en sí mismo. O, desde el otro lado, acaso los barones socialistas, anclados en la vieja política, o los antiguos líderes, disfrazados dejarrones chinos, apuesten todavía por el bipartidismo y por la novedad del patrioterismo centralista, con olvido del Jordi Pujol de sus amores... En ese caso, los principales promotores del Gobierno del Cambio --PSOE y Unidos Podemos-- deberían acudir a la solución B.El desastre del PP, que usó y abusó durante cuatro años de una mayoría absoluta que le permitió dilapidar los avances sociales logrados, normalizar la corrupción como herramienta política y favorecer únicamente a quienes detentan poder, ofrece la ventaja política de que el grado de indignación producido en la mayoría de los españoles pueda convertirse en el número de escaños suficientes para desalojar a Rajoy de la Moncloa. Los 85 escaños del PSOE más los 71 de Unidos Podemos suman ya 156, a los que podrían unirse nacionalistas y separatistas --basta con que todos se concentren, como objetivo prioritario, y prometedor, en la desaparición de Rajoy y el PP del Ejecutivo--, hasta superar la cifra mágica de los 175 diputados.
La solución B
La solución B no es otra que implicar a Ciudadanos, cuyos 32 diputados podrían contribuir con su voto afirmativo a la investidura de Pedro Sánchez en la primera votación o con su abstención en la segunda. Ciudadanos tiene ya experiencia de pactar con el PSOE y con el PP y de votar favorablemente a su respectivo candidato a presidente del Gobierno, tras las correspondientes negociaciones y los pactos previos a ambas sesiones de investidura. Cuenta con un núcleo común. Los cambios de criterio en aras de la gobernabilidad de la Patria deberían impedir a Ciudadanos establecer vetos a otras formaciones, tras haber sido tan amable con el PP.
La incompatibilidad ideológica entre Ciudadanos y Podemos --esgrimida mutuamente como línea roja insalvable-- no vale para dejar de pactar una investidura que, además de los puntos comunes de regeneración política, anticorrupción, modificación de la ley electoral y cambio democrático, entre otros, aportaría el suculento regalo de la desaparición de Rajoy y el PP del poder ejecutivo. No existen argumentos para oponerse, desde ninguna de esas tres formaciones --PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos--, a constituir un Gobierno del cambio, no para dejarlo esclerotizado gobernando, sino investido, pero también vigilado y controlado. No es preciso acudir al ejemplo de la Transición, durante la que fueron capaces de pactar nada menos que las reglas del juego de la democracia políticos que venían de las cárceles de Franco o del exilio con gerifaltes del régimen.
Unidos Podemos hará bien aparcando, si es preciso, su inteligente propuesta de consultar a los catalanes sobre su voluntad de permanencia en España, pero sin dejar de avisar que el paso del tiempo pasivamente, modelo Rajoy, es una fábrica de independentistas. Si Podemos se implica, como debiera, en la configuración de un Gobierno de progreso, deberá aceptar de Ciudadanos todo aquello que no huela a Rajoy, que algo hay, y avanzar por ese camino. Es lo que está haciendo con el PSOE el líder de IU, Alberto Garzón, que ha trasladado a Pedro Sánchez unas condiciones para respaldar su investidura que son, entre otras, una reforma fiscal progresiva, un plan de empleo; derogación de la reforma laboral, la ley Mordaza y la LOMCE; un nuevo Estatuto de los Trabajadores, la garantía de suministros básicos, y una reforma de la Ley Electoral que garantice mayor proporcionalidad.
El 9 de marzo de 2016, centenares de intelectuales demócratas iniciaron la publicación de un manifiesto titulado ES POSIBLE Y NECESARIO UN GOBIERNO DEL CAMBIO: REPETIR LAS ELECCIONES NO ES SOLUCIÓN, que alcanzó 10.108 firmantes. Contrarios a la continuidad del Gobierno de Rajoy, los manifestantes apostaron por los “tres partidos que abogan por el cambio y la reforma”, a partir de los comicios del 20-D, y estimaron que “sería una irresponsabilidad que en los  próximos días no fuesen capaces de lograr una mayoría suficiente que evite las elecciones y abra una nueva etapa política en España”.
Para que esas iniciativas lleguen a buen fin, habida cuenta del debate interno del PSOE, ni Alberto Garzón ni Pablo Iglesias deberían plantear unos objetivos democráticos de máximos que hagan tambalear al partido de Pedro Sánchez. Por el contrario, deben contribuir a apuntalarlo, porque el PSOE, clave en la Transición, el proceso constituyente y la oposición, creó zonas oscuras y frágiles durante sus largas etapas en el poder. Todavía colean, en perjuicio de la democracia que los socialistas contribuyeron a traer. Ayudarles a regenerarse es una tarea democrática, compatible con la pugna política y enteramente beneficiosa para la gente, los ciudadanos, el pueblo.No fueron capaces. Se repitieron las elecciones el 26J. Miles de votantes publicaron otro manifiesto el 28 de julio último y lo han repetido el 30 de agosto: POR UN GOBIERNO DE PROGRESO. POR UN ACUERDO DE PSOE, UNIDOS PODEMOS Y CIUDADANOS. Proponen a las tres fuerzas del cambio que se sienten a “dialogar para acordar unos mínimos que satisfagan las demandas ciudadanas”. Les piden “los esfuerzos necesarios para conseguir un nuevo Gobierno que ponga fin a los recortes, inicie un proceso de regeneración democrática  y responda a las necesidades sociales más urgentes”.
La República, aparcada
Hay un ejemplo de renuncia temporal a los objetivos democráticos máximos: el aparcamiento de la opción republicana para la jefatura del Estado. Hace dos años, a propuesta de Izquierda Plural, el Congreso de los Diputados debatió y votó una moción instando al Gobierno a que convocara un referéndum sobre Monarquía o República. Esa moción --histórica, porque fue la primera vez que se produjo una votación parlamentaria sobre esa materia, desde que se aprobó la Constitución de 1978-- fue derrotada por 274 votos en contra (los del PP y el PSOE unidos, con la adhesión de UPyD), 26 a favor (IU, PNV, ERC, Amaiur y BNG) y la abstención de CiU.
En cambio, resulta muy criticable que en asuntos políticos en los que existe unanimidad en la oposición parlamentaria para tratar de hacer entrar en razón al Gobierno del PP, se actúe con debilidad o timidez. Me refiero al recurso interpuesto por el Congreso de los Diputados ante el Tribunal Constitucional para que el Gobierno en funciones del PP pueda ser sometido a control parlamentario. La democracia necesita una decisión urgente.Incluso con ese precedente, las formaciones políticas que han concurrido en las dos últimas convocatorias a las elecciones generales no llevan en sus programas --al menos, no lo resaltan-- ese referéndum sobre la jefatura del Estado, que en el proceso de regeneración de nuestra democracia habrá que abordar. Pero es buena señal que para la formación de un Gobierno de progreso no se impongan por nadie exigencias democráticas de alto calado, como esa, que dificultaría el acuerdo.
No es de recibo que el máximo intérprete de la Constitución, una vez admitido el recurso del Parlamento el 13 de junio último, y cumplido a finales de agosto el plazo para las alegaciones de las partes, no resuelva el conflicto “dentro del mes siguiente”, como se lo exige la ley por la que se rige el Alto Tribunal --sacrosanta obligación jurídica--, es decir, a finales de septiembre. La importancia de esa sentencia para el normal funcionamiento de la institución parlamentaria y el ejercicio de su función de control al Ejecutivo no permite retrasarla por el disfrute de los señores magistrados de sus vacaciones de agosto. Precisamente ese mes fue declarado hábil por el propio tribunal a efectos de registro y plazos. El objetivo de esa medida fue el de poder resolver asuntos relativos al proceso secesionista de Cataluña y a la candidatura de Arnaldo Otegi para las elecciones autonómicas vascas del 25 de septiembre. Pero, ¿qué es realmente más importante y urgente?
En conclusión: el PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos están obligados a alcanzar un acuerdo viable para investir al líder socialista como presidente de un Gobierno de cambio y de progreso, cuya primera virtud residirá en desalojar a Rajoy y al PP del Ejecutivo. Y mientras ese momento llega, la oposición al Gobierno en funciones debe exigir al Tribunal Constitucional que cumpla su propia ley y sentencie en el actual mes de septiembre el recurso sobre el control parlamentario de la oposición al Gobierno, esencial en esta democracia.


lunes, 12 de septiembre de 2016

Posibles Gobiernos: PP con 137 escaños y PSOE-Unidos Podemos con 156

Tras el fracaso de Rajoy en su sesión de investidura, ahora hay un impás de espera para ver qué movimientos van a hacer los partidos políticos. El Jefe del Estado le trasladó a la presidenta del Congreso que, de momento, no haría una nueva ronda de contactos con los partidos políticos, para que estos tuvieran tiempo para el diálogo.

Hay varias alternativas por mucho que los señores Rajoy y Rivera se empecinen. Por un lado está la encabezada por el PP, que contaría con el apoyo de Ciudadanos para la investidura pero sin entrar en el Gobierno, pero que, como ha quedado demostrado se queda corta a día de hoy. En segundo lugar, una alternativa progresista encabezada por el PSOE y el apoyo de Unidos Podemos. 

La diferencia entre una y otra es que en la primera gobernaría el PP en solitario, mientras que en la segunda sería una coalición. De esta forma tendríamos un gobierno en minoría de 137 escaños con el PP, y 156 el gobierno en minoría de PSOE y Unidos Podemos. Así que aquellos que hablan de un gobierno de 85 escaños es débil hay que recordarles que Unidos Podemos, a diferencia de Ciudadanos, sí entraría en el gobierno. Desde nuestro punto de vista como debe de ser.

Rivera, tras el 20D, y el ofrecimiento de Pablo Iglesias a Pedro Sánchez para conformar un gobierno en coalición comenzó a propagar el mantra de que Iglesias sólo quería sillones. Lo que Albert Rivera no dice es que, tras esos sillones, hay responsabilidad de gobierno. 

Un ministerio no es sólo un cargo, es mucho más. Pero claro, la política de Ciudadanos es, apoyo a la lista más votada, sea quien sea, y los dejo sólo ante el peligro. ¡Eso sí que es una irresponsabilidad! aunque es lícito que lo hagan.

La tercera alternativa, casi imposible, por la que "Por una España Mejor" se ha decantado desde el principio, y que coincide con la idea de Pedro Sánchez, es la del "gobierno de cambio" PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos. Con el que se comenzaría a derogar todo aquello que tanto perjuicio ha provocado a la ciudadanía: recortes, recortes y más recortes, por mucho que digan que con el PP la economía va bien. 

La postura más irreconciliable es la de Ciudadanos, que ni siquiera apoyaría, aunque no participara, en un gobierno de PSOE y Unidos Podemos. Algo igual ocurrió en la pasada legislatura con Podemos que no apoyó el acuerdo de Sánchez con Rivera. Hay matices entre unos y otros, pero la idea central es que se vetan ambos "partidos emergentes".

Ciudadanos rompió su pacto con el PP, pero con su capote al ministro de economía en funciones, de Guindos, se ha posicionado más a la derecha que el propio PP. Cosas como esta no hace factible a que Ciudadanos pueda apoyar un gobierno de cambio.

Los números están ahí. Rajoy no se mueve y mete presión a Sánchez para que lo "deje gobernar", Rivera hace lo propio y aboga por la gran coalición. Por su parte, Sánchez ha dejado claro que no apoyará para la formación de un gobierno del PP, que es el antagonista. El resto de partidos han dado la espalda a Rajoy, con lo que no tiene más remedio que jugarse la última carta con el PSOE, y han mostrado disposición a un apoyo al PSOE.

La duda sigue en el aire si Rajoy no mueve ficha para que los nacionalistas lo apoyen, como así hizo para la mesa del Congreso, o Sánchez se postule o no como candidato en una alternativa. Lo que está claro es que terceras elecciones, ¡no!. Como mal menor, se debería dejar gobernar a Rajoy, pero no a cualquier precio, sino negociando posibles modificaciones legislativas de carácter social, económico, laboral, educativo, sanitario, entre otras.

Todos se vetan, pero la solución está en que la legislación en la formación de gobierno se ha quedado obsoleta dado que se fundamentaba en el bipartidismo. Los Ayuntamientos y Comunidades Autónomas tienen un sistema de elección en la que no sólo se vota a un único candidato, sino a los que se quieran presentar. De esta forma siempre hay un vencedor y se pondría cerco a la ambigüedad actual.




sábado, 3 de septiembre de 2016

El doble rasero de ABC con las concentraciones contra Maduro en Venezuela y del 15M en España

A nadie se le escapa la tendencia ideológica del diario ABC, conservadora y monárquica. Son muchos años de historia de España y del mundo, de editoriales, de noticias...

Pero esa máxima de rigor este periódico se lo aplica según convenga. Si vemos la portada de la manifestación contra el Gobierno de Maduro en Venezuela del 1 de septiembre, se titula "Venezuela grita libertad" y subtitula cómo "un millón de personas claman contra Maduro en una histórica manifestación que desafió las amenazas del chavismo". 

Si volvemos a España, cuatro años atrás, en 2011 con las concentraciones de indignados de Sol, símbolo del 15M, ABC titula "Fuera de la ley" y subtilula destacando cómo "la Junta Electoral Central declara ilegal la concentración de Sol por afectar la libertad de los ciudadanos para decidir el voto, pero los indignados no se van no se van y amagan con reventar también la jornada de reflexión".

Más evidente no puede ser el doble rasero de este medio. Los venezolanos en contra de su gobierno "gritan libertar", los españoles indignados contra el suyo por la situación del país están "fuera de la ley y amagan con reventar la jornada de reflexión".

Queremos una España mejor, con unos medios de comunicación que nos de una información veraz y rigurosa, porque para opinar están las columnas y las editoriales. De vergüenza.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Tras el fracaso de Rajoy, a buscar una alternativa

Los 170 votos que ha conseguido Rajoy en sus dos sesiones de investidura han sido insuficientes para alcanzar los suficientes para formar Gobierno.

Este fracaso era algo previsible dado que ni el PP ni Rajoy han hecho amigos en durante los últimos años, ni por sus formas ni por las políticas. 

Por otro lado, el sí de Ciudadanos ha sido a regañadientes por las palabras de Rivera en el estrado y de otros dirigentes del partido naranja.

La realidad es la que es, 180 noes por 170 síes. Rajoy ha fracasado porque no ha hecho lo suficiente para conseguir los votos necesarios. Se ha ceñido a Ciudadanos y poco más. Inclusive otros dirigentes, como los del PNV, han mostrado su sorpresa porque ni siquiera se les ha preguntado.

Han intentado, bajo el chantaje de las fechas de las futuribles terceras elecciones, que el PSOE los apoyara en una gran coalición o se abstuviera para "que gobernemos la lista más votada".

La alternativa, si la hubiera, la lideraría el PSOE, como segundo partido en votos. Unidos Podemos se ha postulado clarísimamente para formar un gobierno con los socialistas. ERC y la antigua Convergéncia lo dijero claro, apoyarían una alternativa liderada por el PSOE.

Sánchez ha dejado entrever intentar un Gobierno de Progreso con PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos. Tanto Unidos Podemos como Ciudadanos no se ven compartiendo un gobierno con el otro, pero sí la posibilidad que apoyen un gobierno con el PSOE. Si Rivera es tan patriota, podría mirar por el interés de España y los españoles.

Habrá que esperar acontecimientos, lo que está claro es que los terceros comicios tienen que descartarse de plano.


miércoles, 31 de agosto de 2016

Unidos Podemos pide al PSOE dar el paso para una alternativa

Pablo Iglesias se presentó como el antagonismo al PP, y se jactó de ello. Negó la mayor de Rajoy al decir que hay una alternativa de Unidos Podemos con el PSOE. Solicitó a Sánchez a que se decidiera a ello y agradeció que no apoyara a Rajoy a que fuera el presidente. 

Criticó muy duramente a Rivera por ese apoyo a Rajoy convirtiéndolo en el filial, y lo catalogó como "chicle de McGiver" que vale para tapar huecos antes con el PSOE y ahora con el PP.

Alberto Garzón, de IU, se centró en la materia económica y social, así como en la de regeneración democrática, algo que criticó al PP que era "el partido imputado".

El representante de "En Comú", Domènech destacó las tres alternativas "Rajoy, elecciones o alternativa Unidos Podemos y PSOE".

Por último, Fernández de En Marea, reprochó a Rajoy el desprecio por el autogobierno.  

El PSOE reitera a Rajoy su no porque es un proyecto antagonista y lo tilda de chantaje

No se ha mostrado complaciente Pedro Sánchez, del PSOE, en su intervención tras la del candidato en la sesión de investidura. Dejó claro que bajo ningún concepto los socialistas se iban a abstener para que Mariano Rajoy gobernara, por principios dado que ellos quieren cambiar las leyes regresivas.

"Usted no es de fiar", le espetó a Rajoy, "porque no es sólo investirle, también hay que aprobar un presupuesto, o otras leyes" con lo que sería "una legislatura del chantaje".

"España no puede ir a terceras elecciones, pero tampoco tener un mal gobierno". Descargó toda la responsabilidad de formar gobierno "sólo y exclusivamente de Mariano Rajoy que aceptó el encargo del Rey", "ninguna tiene el PSOE".

Una parte de su intervención sonó al "y tu más" pero era de justicia que así lo hiciera dado que desde que Rajoy fuera el candidato elegido, los socialistas han respetado el tiempo de Rajoy y lo que tenía que decir lo ha hecho donde debía, en esta sesión de investidura.

martes, 30 de agosto de 2016

Rajoy confunde su investidura con un debate del Estado de la Nación: o yo o el caos

El artículo 99 de la Constitución dice que "el candidato propuesto expondrá el programa político y solicitará la confianza a la Cámara". En ningún momento Rajoy ha solicitado al resto de partidos esa confianza, ni por activa ni por pasiva. De hecho, al PSOE se ha dirigido dos veces.

De hecho el propio portavoz de Ciudadanos, Girauta, ha presentado su sorpresa y se ha alarmado, dado que el candidato popular no ha hecho absolutamente nada para conseguir esos seis votos restantes. "Ni él se lo creía, cómo lo van a hacer los demás" Seducción cero.

No podíamos esperar otra cosa de alguien tan plano como el candidato Rajoy, presidente del Gobierno por inercia. No ha mostrado interés alguno, ni esfuerzo, por ganarse al PSOE, dado que da por hecho el no, ve como algo positivo las futuribles terceras elecciones. En todas sus menciones, la mayor parte la ha hecho al propio PP, con nueve, a Ciudadanos con ocho, Coalición Canarias con cinco, mientras que a los coaligados Foro Asturias, PAR y UPN, dos cada uno. Rivera o Girauta están que trinan.

"Forzado" por la Constitución a presentarse a la investidura, a sabiendas que no estaría respaldado, Mariano Rajoy está a la espera de la intervención del resto de partidos, sobre todo el PSOE, para empezar a echar en cara que los culpables de que no haya gobierno es el partido de Sánchez.

Si analizamos los temas tratados durante la hora y veinte que ha durado su monólogo, 32 minutos se dedicó a la gobernabilidad, 16 a la economía, 12 al Modelo y Unidad del Estado (tema catalán), 9 minutos a la política social, otros 9 a la exterior y sólo 2 minutos a la regeneración democrática. Con estos datos Rivera estará encantado, al igual que su portavoz Girauta...

Rajoy se presenta como el único que puede dar a España un Gobierno estable, moderado y eficaz dado que no hay alternativa posible porque esta se fundamentaría en el radicalismo...









lunes, 29 de agosto de 2016

Tras el pacto con Cs Rajoy necesita una amalgama de partidos... que criticaba a Sáchez

Sobre la bocina. Ya firmó el PP con Ciudadanos su pacto, no sabemos si de investidura o de gobierno. Desde lo deseado por Rivera, que era muy amplio, a lo que se ha conseguido, hay un gran trecho. 

No hace falta decir nada, sólo ver la imagen de los dos políticos que han firmado el pacto lo dice todo. Hernando, el representante popular contento, Girauta, el de Ciudadanos con una cara que es un poema. Una imagen vale más que mil palabras.

De momento, con este acuerdo Rajoy tendría el apoyo de 169 escaños, a todas vistas insuficientes para gobernar. Si se uniera Coalición Canarias ya tendría 170. Ni siquiera un tripartito le sirve para sumar, necesitaría el apoyo de alguno más, lo que ya elevaríamos a un cuatripartito.

Respecto a las 150 medidas hay demasiadas generalidades y muy pocas concreciones.


jueves, 25 de agosto de 2016

Se confirma que el PP no quiere gobernar por el talante negociador con Ciudadanos

Todo pende de un hilo. El acuerdo de investidura o gobierno o de ambos entre el PP de Rajoy y Ciudadanos de Rivera, está cada vez más complicado. 

Sólo hay trabas por parte de un Partido Popular que si quiere gobernar, no lo queda otra que ceder, y hoy por hoy poco o nada está cediendo. 

De aquellas seis condiciones para comenzar unas negociaciones, que ya firmaron hace unos días, se ha pasado a sentarse en la mesa y el avance es a paso de tortuga. De hecho, uno de los portavoces del partido naranja, Girauta, ha mostrado su desasosiego y se encuentra "consternado" con las negociaciones porque el partido de Rajoy es el partido del no a todo. 

Es curioso porque decían que el PSOE era el partido del no... y ahora ese que tanto que quería gobernar, Rajoy y el PP, están mostrando muy poca cintura en las negociaciones, lógico por otro lado porque ellos no son de negociar sino de imponer.

Ciudadanos estará comparando las negociaciones con el PP con las anteriores con el PSOE y es obvio el talante entre uno y otro: frente a un PSOE que sí quería gobernar apoyado en Ciudadanos y sus políticas, aunque no entrara en la gobernanza directamente, el PP ofrece muchas palabras y pocos hechos. No quieren ceder sin darse cuenta que aún le faltan 39 votos para conseguirlo.

Ciudadanos está al borde de la ruptura de las negociaciones porque ve cómo el PP no quiere avanzar y a todo le dice no. Ha dado un ultimátum de 48 horas, si no "nos levantamos de la mesa negociadora". 

Con este poco talante popular, a Ciudadanos no le queda otra que regenerar sin contar con el PP porque no les interesa, lo que antes se hizo con Chaves y Griñán ya no vale para Matas del PP, u otros casos. La regeneración que pensaban llevar a cabo se está descafeninando tanto que la ambición primogenia se desinfla con el el paso de las horas de negociación. Normal que Girauta se encuentre "consternado", no y es menos, porque si tantas ganas tiene Rajoy y el PP de gobernar, poco o nada están haciendo para ello.

Rivera: el PP es un caso perdido que hay que estirpar de las instituciones para que se regenere desde la oposición y sin poder donde corromper. El primer paso es no apoyarlo en el Gobierno de España.

sábado, 20 de agosto de 2016

Ya hay fecha para la investidura y si no... elecciones en el día de Navidad

Aún no se dieron el sí quiero, que estar por ver, pero ya hay fecha para la sesión de investidura. Será el 30 de agosto y al final de las rebajas... 

Esta fecha no es baladí, porque si Rajoy no consiguiera los apoyos necesarios nos iríamos al 25 de diciembre, día de Navidad. Así que, la jornada de reflexión coincidiría con el Mensaje de Nochebuena del Rey. Todo un órdago de Rajoy para que su investidura tenga un sí o sí. Eso es lo que está haciendo, quitándose de culpa alguna y todas las vuelca hacia el PSOE.

Y si no hay 176 síes... no tiene que haber necesariamente elecciones, puede haber una alternativa con los restantes partidos, al que incluiríamos a Ciudadanos que es el "comodín". Esta alternativa estaría encabezada por los socialistas y tendría el apoyo de Unidos Podemos y el apoyo "responsable" de Ciudadanos, por el bien de España.

(Foto: Juan Carlos Hidalgo, Agencia EFE)




miércoles, 17 de agosto de 2016

Parece que lo de formar gobierno no va con Rajoy con el plantón a Rivera

Tras la semana de espera a que se reuniera el comité ejecutivo del Partido Popular, el presidente del PP Mariano Rajoy y candidato a la presidencia del Gobierno no ha dicho ni pío a las condiciones que Albert Rivera, de Ciudadanos, les puso hace unos días para pasar de la abstención técnica "responsable" actual al sí,

Seis condiciones de regeneración democrática y corrupción a lo que Rajoy no ha dicho absolutamente nada, así como de la fecha de investidura.

Ya la presidenta del Congreso, la también popular Ana Pastor, ya tiene el récord de tardanza en indicar la fecha de investidura, en lo que llevamos de democracia. Todo un logro para ella, para el presidenciable Rajoy y su partido, el PP.

Así que, mientras tanto, el PP que acusa a todo el mundo de retrasar e impedir formar gobierno y ellos tardan una semana en reunirse para dar vía libre a negociar, sin decir nada de las condiciones previas para sentarse a negociar que le propuso Ciudadanos.

En esta misma semana se va a reunir con Rivera, y se supone que le dirá algo respecto a las seis condiciones y sus matices, que los habrá tal como han apuntado varios representantes del PP en los últimos días. Ya el nuevo partido de centro derecha ha dicho que no aceptará matiz alguno, así que no pinta bien la cosa por la derecha.

Ante todo esto, y como por la izquierda está la cosa muy complicada por lo de los independentistas, no queda otra que un Gobierno de Cambio formado por PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos. Un gobierno que derogue las nefastas políticas del PP y limpiar la administración y sus empresas públicas del "estilo" popular.

No queda otra. 

De momento, Rivera se queda "sorprendido" de las formas de Rajoy. No se entiende que eso se aguante, porque si para que se le apoye para formar gobierno se pone así, qué no hará cuanto esté en el poder, así que Albert Rivera, ni el PP ni Rajoy son de fiar, si no, mirad de norte a sur y de este a oeste pasando por el centro de España y veréis las tropelías que tanto denunciais y que con ellos en el gobierno poco o nada se hará por ponerle remedio, y si se hace, se dilatará todo lo posible en el tiempo,



jueves, 4 de agosto de 2016

Las derechas no se aclaran para formar gobierno

El señor Rajoy y la plana del PP se las creyeron felices porque pensaban que esto era coser y cantar, pero la realidad les ha dado con un portazo en las narices.

Creían que todos le iban a prestar pleitesía por aquello de que era el más votado, y he aquí el craso error en el que todos caen, No por ser el más votado tienes que gobernar, porque tenemos un sistema no presidencialista como en otros países como Estados Unidos, sino parlamentario, donde gobierna el que más apoyos tenga.

Hoy por hoy, Rajoy cuenta con 137 apoyos, los de su partido, y las 32 abstenciones de Ciudadanos. Nada más. El resto son noes rotundos. Y mucho ha conseguido para lo que ha negociado, prácticamente nada. Rivera ya no ve a la figura de Rajoy como una línea roja, y le ha regalado la abstención, algo insuficiente con el resto del arco parlamentario en contra.

Ante este escenario, y con la duda palmaria de que Rajoy se presente o no la sesión de investidura, contraviniendo la Carta Magna, y eso que el PP forma parte del grupo de partidos llamados "constitucionalistas", porque la Constitución les conviene cuando es a su favor, mientras tanto... el nuevo gobierno se ve complicado porque nadie cede.

Independientemente de que tenga o no los apoyos necesarios para gobernar, Rajoy debe someterse a la Sesión de Investidura, porque no sólo los partidos, sino los ciudadanos tenemos que saber cuál es el programa de gobierno que va a presentar, porque aquello del electoral queda ya lejos.

Rajoy debe buscar los apoyos de las derechas, además del suyo, el PP, el de Ciudadanos, y los partidos nacionalistas como PNV o Convergencia, ahora Partido Demócrata Catalán. Con estos superan los 176 escaños... de sobra.

Si esto no se consigue, el resto de partidos tienen también una responsabilidad. Evidentemente no se puede abstener o dar un sí de forma gratuita, sino con negociación, si realmente no se quiere intentar formar un gobierno de Cambio, pero esto debe ser después de los intentos fallidos del PP. Con sólo 137 escaños Rajoy no puede exigir; con 169, a sólo 7 de la mayoría para gobernar la cosa cambio, aquí debería entrar la responsabilidad de Estado del resto de partidos y dar un apoyo condicionado a una negociación. Esto las bases lo verían más lógicos que unas terceras elecciones.

Si el PSOE, que es el líder de la oposición, tiene posibilidad de hacer un gobierno alternativo: sea de izquierda junto a Unidos Podemos y nacionalistas, o un gobierno de cambio junto a Unidos Podemos y Ciudadanos, que es lo que nosotros abogamos en Por una España Mejor, que lo intente. El de la Izquierda es prácticamente inviable por cómo están los nacionalistas, y el de cambio ya sabemos la animadversión mutua que se tienen Unidos Podemos y Ciudadanos, pero claro, ya hablaríamos de sentido de Estado, ¿o no?

Aquí todos tienen responsabilidades, pero en este momento el que la tiene es aquel designado por el Jefe del Estado, y no es otro que Mariano Rajoy. Si declina o no se presenta, hay dos opciones, o que haya posibilidades de un gobierno alternativo liderado por PSOE o si no, un apoyo puntual del PSOE al gobierno del PP pero con contraprestaciones de calado del programa socialista, que los hay y mucho.

Todas las cartas están en la mesa, ahora es el momento de los políticos de hacerlas valer para conseguir la meta, que no es otra que formar gobierno.

(FOTO: nuevatribuna.es)





jueves, 28 de julio de 2016

El "constitucionalista" Rajoy incurriría en una infracción de la Carta Magna si no se somete al debate de investidura

Cada día que pasa nos vamos dando cuenta que este país llamado España no puede siquiera atisbar como presidente del Gobierno al candidato Mariano Rajoy Brey, del PP.

Sonroja muchos aspectos de su gestión, de su forma de ver las cosas, del partido que los sustenta, de muchos de sus compañeros o ex-compañeros de viaje popular o decisiones sobre temas económicos, sociales, procedimentales, de ética política, y, ya el que faltaba,... institucionales.

La gota que ha colmado el vaso, si es que este pudiera colmarse en algún momento, hace referencia a este último aspecto, el institucional. Frente a su rechazo en la anterior legislatura a someterse a la investidura, tal como propuso el Jefe del Estado, en esta ocasión Mariano Rajoy ha aceptado la propuesta del monarca, pero con un estilo muy de Rajoy, "el sí pero no, o inclusive el tal vez". Rajoy ve más fácil su único camino que es el llegar al poder, o mejor dicho, continuar en él, en esta ocasión respecto al 20-D.

En su rueda de prensa tras la reunión con el Jefe del Estado, ha trasladado que acepta la propuesta de encargo de gobierno que le ha hecho Felipe IV. 

Aquí entra el artículo 99.1 de la Constitución Española donde dice que "el Rey, previa consulta con los representantes designados por los grupos políticos con representación parlamentaria... propondrá un candidato a la Presidencia del Gobierno".  El matiz viene cuando el candidato Rajoy deja entrever que si no consigue los apoyos necesarios no se presentará a la investidura. Esto sería como mínimo una "marianada" en toda regla, algo que nos tiene acostumbrado desde que ostenta la presidencia del Gobierno de España.

Según el artículo 99.2 de la Constitución Española "el candidato propuesto conforme a lo previsto en el apartado anterior expondrá ante el Congreso de los Diputados el programa político del Gobierno que pretenda formar y solicitará la confianza de la Cámara".

Según se desprende de la literalidad de nuestra Carta Magna, que es el "oráculo" de la democracia y a la que el PP se agarra porque es el ejemplo de partido constitucionalista..., si el candidato propuesto por el Jefe del Estado acepta el encargo tiene que exponer ante el Congreso su programa de gobierno. Es tan obvio que ni siquiera hay que saber de leyes para entender lo que dice la Constitución.

Con todo, y por mucho que diga Rajoy, la ley es la ley y hay que cumplirla, y más si hablamos de la Constitución. Ya se han pronunciado al respecto expertos en materia constitucional y lo han dejado claro. 

Es el caso del catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Oviedo, Francisco Bastida en declaraciones a la Cadena Ser donde dice "Rajoy no puede inhibirse de esa propuesta que hace el Rey. Una vez que acepta el encargo, este debe cumplirse. El Rey, una vez que percibe que se acepta el encargo, el contacto ya no es con el candidato Rajoy sino con la presidenta del Congreso. Rajoy incurriría en una infracción de la Constitución".

Ante este espectáculo de Rajoy y del PP nos preguntamos cómo es posible que el resto de partidos sigan sin hacer realidad la propuesta de Gobierno de Cambio aunque sea transcicional, para cortar de tajo las políticas neoliberales y de recortes que tanto daño está haciendo a los que menos tienen. Es inconcebible que esto esté ocurriendo.



 

miércoles, 27 de julio de 2016

Intelectuales, políticos y activistas firman un manifiesto por un Gobierno de Progreso PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos "porque los españoles hemos votado cambio"

Hoy jueves, 28 de julio, se entrevistan con el Jefe del Estado los representantes políticos de Ciudadanos Albert Rivera, Unidos Podemos Pablo Iglesias y PSOE Pedro Sánchez, tras las elecciones del 26 J para determinar el candidato a la presidencia del Gobierno de España.

Así que es el mejor día para publicar en el diario El País un manifiesto firmado por 450 intelectuales, políticos y activistas de toda España a favor de un Gobierno de Progreso formado por PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos, dado que los españoles han decidido que las fuerzas del cambio superen al PP. 


Reproducimos íntegramente este manifiesto al que se suma "Por Una España Mejor" y que, sin saber de la existencia de este movimiento, esta idea fue el germen de este nuevo blog sobre política. Fue precisamente la publicación de una carta mandada a los secretarios generales de estos tres partidos para la conformación de un gobierno de Cambio, el inicio de la incipiente andadura de este blog.


POR UN GOBIERNO DE PROGRESO
POR UN ACUERDO DE PSOE, UNIDOS PODEMOS Y CIUDADANOS
Aunque el PP ha resultado el partido más votado el 26J, la mayoría votamos por un cambio de gobierno y de políticas.
Sólo las tres primeras fuerzas que con diferente signo político recibieron una gran parte de esos apoyos, PSOE, Unidos Podemos (considerando A la Valenciana, En Comú Podem y En Marea) y Ciudadanos, suponen 13,6 millones de votos, casi el doble de los obtenidos por el PP, y 188 escaños. Esto demuestra que en la sociedad española son mayoría quienes exigen cambio y regeneración democrática, y que la suma de escaños que la representa en el Congreso es muy amplia.
Los resultados del 26J son otra oportunidad para acometer los cambios que la ciudadanía exige, y no debe ser desaprovechada. Hay que llevar adelante la voluntad claramente expresada en las urnas y alcanzar un acuerdo que permita un gobierno progresista.
No debemos permitir cuatro años más de un gobierno del PP que ha traído el empobrecimiento y el incremento de las desigualdades; el retroceso en importantes conquistas sociales; la pérdida de libertades que ya dábamos por consolidadas; el avance de la corrupción y la degeneración de la democracia.
Necesitamos otro gobierno que revierta los recortes, defienda la sanidad y la educación pública, los derechos laborales, la cultura, la ciencia y el medioambiente, que proteja a los autónomos, ayude a las pymes y cree empleo. Necesitamos otras políticas que acaben con la desigualdad, castiguen ejemplarmente la corrupción y pongan fin al deterioro democrático.
Las tres fuerzas con mayor representación parlamentaria que han abogado por el cambio, pueden y deben sentarse a dialogar para acordar unos mínimos que satisfagan las demandas ciudadanas, formando un gobierno que represente la voluntad de la mayoría social, adoptando la forma que consideren, y abriendo la posibilidad de recibir apoyos de otras fuerzas parlamentarias.
No pueden dejar pasar esta segunda oportunidad que significa una opción concreta de progreso. Y que evitaría cuatro años más de continuidad del gobierno que ha sido responsable de los mayores recortes de la historia de la democracia. Una gran parte del electorado ha rechazado la continuidad del PP y ha logrado con su voto una mayoría parlamentaria que puede cambiar el rumbo del país. Estamos, por tanto, ante una oportunidad que sólo depende de la voluntad política.
Estas son razones suficientes para poner los intereses del país y del conjunto de la ciudadanía por delante de intereses de cualquier otra índole. No hacerlo, significaría ir en contra de lo manifestado ya en dos ocasiones en las urnas.
Por todo ello, los y las abajo firmantes, provenientes de los más diversos ámbitos profesionales, de variada adscripción ideológica y de distintas culturas políticas, y por encima del grado de acuerdo programático con estas formaciones, llamamos a PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos, a hacer los esfuerzos necesarios para conseguir un nuevo gobierno que ponga fin a los recortes, inicie un proceso de regeneración democrática y responda a las necesidades sociales más urgentes.
Y llamamos a todos los ciudadanos y ciudadanas a unirse a esta exigencia democrática en todos los rincones del país.

domingo, 24 de julio de 2016

O gobierna Rajoy con sus afines o gobierno de cambio, no queda otra para evitar elecciones

La idea de un gobierno de cambio parece que no va a cuajar, ya que, como bien dice el PSOE, tanto Ciudadanos como Unidos Podemos se vetan. Esta idea sería tras una posible no investidura de Rajoy.

Si prácticamente lo tuvieron en la mano en la anterior legislatura, aunque como ya dijimos en nuestro primer análisis, no era un pacto a tres sino a dos donde se quería que Podemos se uniera, en esta ocasión está más difícil por la postura tomada por Ciudadanos de apoyar a Rajoy. Aunque, de todos modos, todo está en el limbo porque los de Rivera lo que dicen hoy lo desdicen mañana. Así que habrá que esperar porque el "socio" principal del PP, Ciudadanos, se mueve entre la insuficiente abstención y el no si consigue apoyos de los independentistas. 

De momento, Rajoy quiere gobernar, eso sí, a su manera. Esto es: como soy el más votado me tenéis que dejar gobernar y apoyar en la investidura, y claro, así no se puede presentar a candidato del gobierno.

Ya ha dejado caer en varias ocasiones que como no vaya con los apoyos le dirá de nuevo al Jefe del Estado que "no" tal como hizo en la anterior legislatura, de ahí que Sánchez lo intentara con los partidos del cambio y todos sabemos cómo acabó... en elecciones.

En esta ocasión el PSOE se ha echado a un lado para que Rajoy mueva ficha, al ser la primera fuerza en el Congreso y ha dejado meridianamente claro un "no" en la primera sesión de investidura y "no" en la segunda, nada de abstención porque son alternativa de gobierno. Y es normal. En la Mesa del Congreso ya se ha visto que se pueden conseguir los apoyos necesarios para llegar a los suficientes para gobernar. Mariano Rajoy y el PP tienen que negociar, como están haciendo hasta con los que "rompen España".

La presión en el PSOE es absoluta, tanto desde fuera como dentro del partido. Muchos socialistas ha dicho que ellos son oposición y Rajoy debe ser el gobierno después del los números del 26-J. Pero claro, para llegar a ello tienen que dar unos números, que a día de hoy no dan. No es de recibo que Rivera diga que el Jefe del Estado debería convencer a Sánchez para que apoyara a Rajoy. ¡Adónde hemos llegado!

Si no dieran esos números, "ya se vería cuando llegara el momento" como se ha dicho por parte del PSOE. Hay que recordar que la responsabilidad hasta que llegue ese día, si es que llega, es del PP y Rajoy, de nadie más. Ellos tienen que convencer a los demás, negociar con ellos. 

Nada se le debe exigir al PSOE, "ni por España ni por los españoles", porque por esa misma regla de tres, tras las elecciones del 20-D y tras el no de Rajoy a Felipe IV, el PP podía haber apoyado a PSOE y Ciudadanos que tenían un pacto y qué hizo la derecha... votar en contra, así como Podemos y el resto de la izquierda.

Así que, Rajoy que se curre la investidura y el gobierno que si no lo consigue, ya se verá lo que hay que hacer... que no es otra cosa que un gobierno de cambio entre PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos... o elecciones, algo que nadie entendería y eso sería responsabilidad de todos, no sólo del PSOE.

Para que este "gobierno del cambio" sea posible los posibles acuerdos deberían ser anteriores a la investidura de Rajoy porque si no se tendrá que dejar claro qué se va a hacer para "dejar" gobernar a Rajoy, y esto debe ser cuestión de todos los restantes partidos, porque o se está a favor o se está en contra, pero no eternamente en el limbo.





miércoles, 20 de julio de 2016

Sillones, pacto con independentistas... no hablamos de PSOE ni Unidos Podemos, sino de PP y Ciudadanos

Dice el refrán "donde dije digo, digo Diego" y esta máxima se la está aplicando el PP para gobernar cueste lo que cueste.

Ya ayer adelantamos los 10 votos de más que obtuvieron para la mesa del Congreso, y todo tiene una explicación: con el apoyo de PNV y Convergencia, el primero se ha asegurado un puesto en la mesa del Senado y el segundo un grupo propio en el Congreso, a pesar de no contar con los preceptos que la normativa marca para que tenga grupo propio en el Congreso, como por ejemplo que alcance el 15% en las provincias donde se ha presentado.

Rajoy, "el silencioso", ha hecho todo bajo cuerda con el único propósito de alcanzar el poder. Ya la tercera institución del Estado, la presidencia del Congreso, la ha obtenido, así como la del Senado que era obvia por su mayoría absoluta. Negoció con Ciudadanos su apoyo y tiene la presidencia. A cambio de esto el inmaculado Ciudadanos de Albert Rivera, el que venía a regenerar la política ha hecho una enmienda a la totalidad a sus preceptos. 

Cuando en la anterior legislatura, Pablo Iglesias se ofreció para cogobernar con el PSOE, el centro derecha sacó la artillería para defenestrar a Podemos porque sólo querían sillones, cosa que es incierta, querían corresponsabilidad de gobierno, cosa que Cs no hace en ningún lado, como por ejemplo en Andalucía o la Comunidad de Madrid.

"Quieren sólo sillones", y qué ha conseguido Ignacio Prendes en la Mesa del Congreso, nada más y nada menos que la vicepresidencia primera, que en ausencia de la presidenta Pastor sería él el que ocuparía la presindecia. ¿Esto no es pactar por un sillón Albert Rivera?

El PP criminalizó al PSOE por intentar hablar con los independentistas porque ello significaría conseguir gobernar con los que quieren romper España. Cuando el PSOE cedió dos diputados a ERC para que formara grupo en el Senado la plana mayor del PP contra Sánchez.

Y mira por dónde, ahora Rajoy ansía gobernar y hará todo lo que esté en su mano, hasta sus medios afines como el ultra derechista La Gaceta lo confirma en su portada de este miércoles 20. 

Partimos de la premisa que no podemos demonizar a ningún partido por muy independentista o ideología distinta a la comunmente aceptada, y hay que tenerlos en cuenta porque sus votantes son iguales de válidos que los restantes. Lo que no es ni justo, ni ético, es que ahora con el PP sí se pueda negociar con los independentistas la investidura pero antes con el PSOE no. 



martes, 19 de julio de 2016

El PP alcanza la presidencia del Congreso con el apoyo de Ciudadanos y la abstención de los "que quieren romper España"

Ana Pastor, la que ha sido ministra de Fomento en funciones hasta ayer mismo, se ha convertido en la presidenta del Congreso de los Diputados con los votos de su partido, el PP y los de Ciudadanos de Albert Rivera y la abstención de los partidos nacionalistas e independentistas.

En sólo unos meses los naranjas han pasado de apoyar al candidato del PSOE en la anterior legislatura, Patxi López, a hacerlo ahora a la candidata del PP, Ana Pastor. Más sorprende la postura de PNV, ERC, CiU, Bildu, CC que se han abstenido.

De esta forma se oficializa lo que era evidente, Ciudadanos apoya al PP, primero para la presidencia del Congreso y la mesa del Congreso. El guiño lo han puesto los diez diputados que han votado a favor de los vicepresidentes de la mesa del PP y Ciudadanos, que además de los de su propio partido han contado con el apoyo de otros, que tienen que venir o de PNV, del Partido Demócrata Catálán (la antigua CiU) o inclusive ERC, entre otros. 

Ambos vicepresidentes contaron 179 a su favor, una cifra que puede dar una pista de por donde pueden ir los tiros con vistas a la investidura de Rajoy. Es curioso que ambos vicepresidentes se han beneficiado de los votos nacionalistas e independentistas con todo lo que han criticado al PSOE el pseudo apoyo que iban a prestar a Sánchez para ser presidente del Gobierno en la pasada legislatura. Esta es la muestra fehaciente de estos apoyos de los "que quieren romper España" en palabras de dirigentes del PP y Ciudadanos.

De los nueve componentes de la Mesa: PP y Ciudadanos alcanzan la mayoría con cinco miembros, mientras que PSOE y Unidos Podemos tendrían dos cada uno, en total cuatro. De los principales partidos, es el PP el que tiene mayor representación con la presidencia, y una vicepresidencia; el resto tendría 2 cada uno, siendo Ciudadanos el que más beneficiado ha salido con la vicepresidencia primera que es la más importante y una secretaria. Una sobrerepresentación respecto a los votos obtenidos en las elecciones, pero claro, la composición de la mesa es una negociación.

Albert Rivera, el adalid de al transparencia incumple una vez más, y van muchas veces ya, que la presidencia del Congreso no debe corresponder al partido de gobierno...






domingo, 17 de julio de 2016

A Rajoy no le salen las cuentas para su investidura y culpa a los demás de ello

El candidato del partido más votado en las pasadas elecciones generales del 26-J, Mariano Rajoy del Partido Popular, parece que no consigue encandilar a nadie que lo aúpe a la presidencia del Gobierno.

De momento no ha encontrado un sí rotundo suficiente a su candidatura, sólo alguna que otra abstención que sería insuficiente y el único apoyo de Coalición Canaria. A sus 137 diputados habría que añadirle uno más. Poco rédito en su negociación.

Frente a esta evidente incapacidad negociadora de Rajoy, lógica por otra parte teniendo en cuenta la tónica de gobierno de los últimos cuatro años donde "no ha hecho amigos" yendo contra todos, tanto con los de su ideología conservadora (nacionalistas catalanes, vascos, canarios, UPyD, ahora Ciudadanos...), como los de ideología progresista y de izquierda (PSOE, Izquierda Unida, ERC, ahora Podemos...), el señor Rajoy y sus acólitos del PP echan la culpa a los demás por no hacerle presidente dado que es la lista más votada.

Señores del PP, ustedes que sois tan "constitucionalistas" frente a otros que parece que no lo son según ustedes... España es un Estado donde se da un régimen parlamentario y no presidencialista, así que "hay que currarse" los apoyos para que Mariano Rajoy continúe como presidente del Gobierno elegido por el Congreso de los Diputados. Que gobierne la lista más votada "por la gracia de dios" no se da en este país, y no porque lo diga la gracia divina, sino porque nuestra ley es así de... democrática.

Tras la ronda de contacto, Rajoy cuenta con 138 síes, muy lejos de los 176 que necesitaría para gobernar. El PSOE le ha dado un no rotundo como el resto de partidos, y sólo ciudadanos deja entrever una abstención, a todas luces insuficiente para gobernar.

Ahora bien, y todo esto dentro de lo futurible, si Ciudadanos apoyara también a Rajoy alcanzaría 170 síes, a sólo seis de la mayoría absoluta. Así que Mariano Rajoy, póngase a trabajar y busque aliados entre los de su arco ideológico como el Partido Demócrata Catalán (antigua Ciu) o el Partido Nacionalista Vasco porque de esta manera sí dan los números. Así lo hizo Aznar, que incluso aprendió a hablar catalán en la intimidad. Si quiere usted puede, pero claro, hay que ganarse el sueldo día a día como hacemos los currantes en nuestros respectivos trabajos, porque yo no le pido a nadie que lo haga por mi...

No eche balones fuera porque está en su tejado, es su responsabilidad Señor Rajoy y no el de los demás. Negocie, llegue a acuerdos, y ceda, algo que ha demostrado no saber hacer tras cuatro años de mayoría absoluta donde no le interesó siquiera llevarse con sus rivales políticos. La mayoría absoluta de los escaños y del rodillo se acabó. Humildad para usted y sus dirigentes.

A su labor meramente política, en su haber hay que tener en cuenta a donde nos ha llevado el PP y Rajoy con su nefasta política de los últimos cuatro años, con un nuevo ajuste que nos obliga la UE de 10.000 millones de euros, una multa (que Guindos negó hasta la saciedad) y lo más grave de todo, Bruselas será la que mande en nuestro presupuesto que obliga sea austero, así que prácticamente estamos intervenidos... y esto es obra, gracia, populismo (porque si alguien lo hace como nadie ese es el PP) y dejadez de Mariano Rajoy y su Partido Popular. 

Encrucijada: o Rajoy presidente con el apoyo de los suyos ideológicos o gobierno de cambio porque terceras elecciones no puede ni debe haber.

El responsable número uno y a su vez único de que haya o no presidente del Gobierno tiene nombre y apellidos: Mariano Rajoy Brey.