El pasado 30 de junio el editor de este blog, Javier Madroñal, envió a los máximos representantes de PSOE, Ciudadanos y Podemos así como su socio de coalición Izquierda Unida, la presente carta solicitando lo que muchos españoles desean: un cambio del cambio que deseche las nefastas políticas de la derecha en lo social, en lo económico, en lo fiscal, en lo laboral.
Un gobierno tripartito que se hace más necesario para España, sobre todo cuando dan los números y de sobra, 188 escaños. Un gobierno que se debe basar en la negociación desde la igualdad y no desde pactos ya preconcedidos y a los que había que sumarse como el pasado 20-D, de ahí el fracaso. Os dejo la carta que envié a Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Albert Rivera, así como a Alberto Garzón por ir en coalición con Podemos.
Cádiz, 30 de junio de 2016
A/a Señor Sánchez,
Señor Iglesias y Señor Rivera:
Buenos días:
Esta carta se las mando
al unísono a los partidos del cambio, PSOE, Unidos Podemos y
Ciudadanos. A pesar de que el PSOE no es un partido nuevo, y haya
gobernado durante muchos años, ésto no es óbice para incluirlo en
la etiqueta de cambio, teniendo en cuenta que el cambio se refiere,
no sólo a que sean nuevos como Unidos Podemos o Ciudadanos, sino a
que gobierne aquél o aquellos que no lo han hecho en los últimos
cuatro años. Sí lo ha hecho el PP, con Rajoy a la cabeza, que ha
dejado a los españoles y a esta España que tanto tienen en la boca
y en las pulseras, pero tan poco en el corazón y la mente, en una
situación deplorable.
No voy a explayarme en
describiros cómo estamos los españoles, ya lo habéis hecho
ustedes, pero sí puedo recordar algunos como que haya más
precariedad, menos derechos sociales, peor educación y sanidad por
los recortes, falta de pluralidad en los medios de comunicación
públicos, falta de regeneración democrática a causa de la
corrupción imperante, más pobreza...
El partido que más
casos de corrupción tiene es el PP, el que nos ha gobernado en los
últimos cuatro años y en funciones desde diciembre. Y si no se pone
remedio, los próximos cuatro años. Es legítimo, y evidente, que ha
sido el más votado, pero de ahí a que pueda gobernar hay un trecho
muy grande. Si sigue gobernando será porque lo vais a apoyar por
activa o pasiva. Inclusive hoy mismo, cuando estoy escribiendo esta
carta ha salido un nuevo caso, el del registro de la casa de la
inspectora jefa de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude
(ONIF). ¡Señores Sanchez, Iglesias y Rivera: que la UCO está
registrado la vivienda de esa persona que tiene que investigar el
fraude en España! Esto es de locos y tenéis que poner remedio.
España tiene,
afortunadamente, un sistema parlamentario por lo que gobierna quien
más apoyos tiene y esto se puede conseguir con los votos de las tres
formaciones del cambio, los 85 del PSOE, los 71 de Unidos Podemos y
los 32 de Ciudadanos. En total, 188 escaños con una mayoría
absoluta pero plural para poder reformar todo aquello que nuestro
país requiere.
Claro que a cada uno de
vosotros os gustaría gobernar con el cien por cien de vuestro
programa electoral, pero esto se acabó ya. Nunca más se gobernará
España con una mayoría absoluta de un único partido como hasta
ahora. Esto no ha sido positivo y cito sólo al rodillo de los
últimos cuatro años del gobierno y mando.
Ahora tenemos la
ocasión, tras la perdida del 20 de diciembre, de que PSOE, Unidos
Podemos y Ciudadanos se unan por y para España y los españoles.
Pero no se debe hacer como se hizo en la anterior y fallida
legislatura, donde dos de vosotros hicisteis un pacto de investidura
al que se tenía que unir un tercero. Eso ya no vale y hoy sí hay
legitimidad y escaños para ello. Los tres en la mesa de
negociaciones, en igualdad de condiciones y con negociación
tripartita, con todas las cartas boca arriba.
Estos tres partidos, a
los que representáis, os tenéis que poner de acuerdo por España y
los españoles y ceder porque tenéis la obligación y el deber de
ello. Ya no vale recordar el pasado, ni siquiera el de la campaña
electoral. Sino el presente y el futuro. Un gobierno en minoría del
PP sería un desastre para el país, un gobierno fuerte a tres que
nos sacara de este pozo en el que nos encontramos sería la solución.
Sé que es difícil, pero eso está en el sueldo.
La vida, desde el mismo
instante que nacemos, se caracteriza por la cesión de nuestros
intereses particulares. En nuestras relaciones cotidianas para
hacernos fuertes y conseguir los retos, formar una familia o tener
pareja, conseguir un trabajo, la amistad. Tengo que darlo todo pero
siendo consciente de que la otra parte requiere de mi participación
total pero respetándola y esto no se hace con otra acción que la de
ceder. No nos queda otra, ceder y ceder. Si cada uno de nosotros no
cediéramos ni un palmo de nuestros intereses, esta sociedad no
existiría como tal y andaríamos en el más profundo de los
ostracismos.
PSOE, Unidos Podemos y
Ciudadanos tienen programas electorales distintos, muy distintos,
pero se puede llegar a un punto común donde se ponga por encima de
todo los intereses de los que echamos la papeleta en la urna cada vez
que nos toca.
Tengo mis preferencias
políticas, como todos, pero por encima de todo deseo un cambio, y
con este 26 J sí es posible porque los números dan. Soy progresista
y quiero que mi pais progrese con desarrollo sostenible y no con mero
crecimiento económico. Hay que ser moderados en algunos temas y
radicales en otros porque a las cosas hay que ponerles solución con
diligencia. Muchos de los derechos que hoy disfrutamos los españoles
en particular y los ciudadanos del mundo en general se debe a la
implicación de gente, que incluso dieron su vida por estos ideales,
que hoy son tan comunes que muchos no se dan cuenta de la importancia
que tienen para el día a día. Hay soluciones que requieren de la
“radicalidad” para ponerlos en marcha y atajarlo de cuajo.
Por tales motivos,
buscad los puntos en común, que los hay, para sacar a España de
este camino sin salida en el que estamos metidos, el país como
sociedad y los españoles como principales sufridores de este sistema
injusto y desigual. Nada de líneas rojas ni vetos.
Parece mentira, pero es
así, que el asunto que no ha permitido que España tenga ya gobierno
es el tema territorial. Obviarlo no es la solución, como ha ocurrido
con el PP, y a la vista está todo lo que está sucediendo. ¡Claro
que me siento español!, pero quiero que todos mis compatriotas se
sientan bien en este país, que sean respetados en su cultura, su
lengua, sus tradiciones como las quiero para mi. Que la ley, en este
caso la Constitución, no sea el freno, sino la solución del
problema. La ley hay que cumplirla pero el sentido común también.
La ley tiene que ir en consonancia con la sociedad. La España de
1978 es muy diferente a la de 2016 y hay que actualizarse.
España es una gran
familia. Todos hemos sido rebeldes en algún momento. La mano dura y
el ordeno y mando del cabeza de familia, no siempre vale. Hay que
hablar para que el “adolescente” comprenda la realidad, pero hay
que darle libertad y escucharlo, dado que la intransigencia del yo
mando puede provocar que se vayan de casa porque se le obvió en sus
reivindicaciones. Los niños también tienen sus derechos. Es un
símil de andar por casa, pero es que al político, a veces, hay que
ponerles las cosas tan básicas para que comprendan la realidad.
Señores Pedro Sánchez,
Pablo Iglesias y Albert Rivera pónganse de acuerdo para gobernar
juntos aunque sea con un programa de mínimos para limpiar las
administraciones de corrupción.
Es vuestra obligación,
se lo debéis a los españoles.