Una situación extrema, dentro de una crisis mundial que empezó en 2008 con Zapatero en el gobierno y que se recrudeció con Rajoy en 2011 y sus políticas de recortes. Un país cada vez más desencantado con sus políticos hizo que surgieran nuevas voces de desencanto, protesta e indignación: surge el 15-M. Un movimiento que se extendió desde Madrid al resto de España y de aquí al resto del mundo, y que años después se ha vuelto más útil si cabe.
Un 15-M que levantó voces en contra y les pedían que se organizaran para llevar ese desengaño de las calles, de las plazas, a las instituciones para luchar por sus ideales. Surge, de esta forma, una nueva opción política en el tablero de los partidos: nace Podemos. Un partido de izquierda y progresista que de la nada consiguió cinco eurodiputados y que, poco a poco, fue alcanzando poder político con escaños en parlamentos, diputaciones y ayuntamientos.
Al unísono, un partido regional como era "Ciutadans" que tenía su ámbito territorial en Cataluña se expande al resto de España bajo la denominación de Ciudadanos haciendo, con ello, su réplica de nuevo partido en este caso de centro-derecha.
Podemos y Ciudadanos se convertirían en la nueva política, frente a los partidos políticos tradicionales, entre ellos los dos más importantes: Partido Popular y Partido Socialista Obrero Español.
Fue en Andalucía donde ambos partidos comenzaron a ocupar parcelas de poder... legislativo. Para posteriormente ir llegando a otros parlamentos autonómicos y ayuntamientos, en ninguno sin gobernar, aunque sí fueron ambos decisivos para aupar a PP o PSOE en gobiernos regionales.
Sí alcanzaron ayuntamientos, por lo que han comenzado a gestionar el dinero público y administrar los designios de los españoles, a partir de mayo de 2015.
Con las elecciones generales de 2015, el 20 de diciembre, ambos partidos ya tendrían ocasión de alcanzar el poder a escala nacional. Tras las elecciones el voto estuvo muy repartido, sin ningún partido con mayoría suficiente para gobernar en solitario. Tras el rechazo del PP de Rajoy al Jefe del Estado para formar gobierno, dado que no tenía apoyos suficientes, fue Sánchez del PSOE el que lo intentó. Firmó un pacto con Ciudadanos pero insuficiente para alcanzar el gobierno, tras la negativa del resto de partidos a facilitarle la investidura. No hubo acuerdo alguno y se tuvo que disolver las Cortes y convocar elecciones el 26 de junio.
Tras estas elecciones del 26 de junio, el PP consiguió mejorar sus resultados alcanzando los 137 escaños, el PSOE perdió apoyos aunque sí evitó con 85 escaños el "sorpasso" de Unidos Podemos que vaticinaban las encuestas demoscópicas. La coalición de Podemos e Izquierda Unidos mantuvo sus resultados con 71 escaños, mientras que Ciudadanos empeoró lo conseguido en diciembre con 32 escaños. Ahora sí, Rajoy se propondría gobernar, o al menos intentar la investidura. Si difícil fue el pacto en el 20-D, no menos complicada es tras el 26-J.
Este que escribe se ha propuesto a través de este blog "Por una España mejor: una visión política desde la izquierda" dar su opinión política sobre lo que ocurre en nuestro país en materia política tras estas elecciones generales que han dejado un panorama apasionante y que, sin lugar a dudas, hará que en plenas vacaciones los políticos se tengan que arremangar para llegar a algún acuerdo, sea con la primera fuerza como aspirante u otra alternativa.
Lo que queda claro es que el rodillo de la mayoría absoluta se acabó para siempre en España.

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